viernes, 3 de junio de 2011

Por ser simplemente tú.

Cuando pienso en tí una de las frases que me ronda la cabeza es la que dejó Robert Baden Powell cuando murió: "Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis y, cuando os llegue la hora de morir, podréis morir felices sintiendo que de ningún modo habréis perdido vuestro tiempo sino que habréis hecho todo lo posible".

Sí hoy tuvieras que hacer balance de tu vida, podrías estar satisfecha, porque ya has dejado el mundo mejor que lo encontrastes. No, lo siento, el agujero de la capa de ozono sigue igual -o peor-. No, no has erradicado el hambre del mundo. Tampoco has encontrado la cura del cáncer ni has solucionado los problemas de abastecimiento de recursos.

Pero, mi mundo lo revolucionastes, de principio a fin, eres la responsable de que haya conseguido muchos de mis sueños, porque no importaba lo descabellados que fueran mis planes, entre risas y burlas siempre encontraba tu apoyo, un apoyo incondicional. Si no hubiese sido por tu amistad, por tu preocupación, por saber que hay alguién que siempre confía en mí, en fin, por saber que si caigo estarás allí a mi lado. Yo no sería ni una décima parte de lo que soy ahora.

Podría reencarnarme mil veces, pero las mil veces te buscaría; podría renunciar a un millón de cosas, pero nunca renunciaría a tu amistad; porque ser amigas es una de las cosas más únicas y auténticas que hay en la vida, no hay planes, no hay futuro, no hay ningún tipo de incertidumbre ni preocupaciones. Sólo estamos nosotras dos, y todo es posible.

No dudes que eres increíble...


María.

viernes, 27 de mayo de 2011

Adiós.

La palabra más dura que te dije, no fue un "hasta luego" ni un "ya nos veremos", fue un Adiós, un duro y entrecortado adiós. Cuando te lo dije no sabía que corazón era el que se paraba y dejaba de latir, si el tuyo o el mío, pues la niña que fui contigo se ha ido definitivamente. Tú fuiste algo más que mi compañero de juegos, amigo e incluso, mi confidente. Has sido mi vida, siempre te recordaré cuando piense en aquellos días idílicos de mi infancia, porque olvidarte sería olvidarme a mi misma, de mi identidad.

Ahora siempre estarás a mi lado, porque sé que nunca me dejarás, porque sé que siempre serás parte de mi, porque has sido lo más importante en mi vida, porque tu amor ha sido el más incondicional que me han entregado; porque en definitiva no ha sido un Adiós, sólo un Te quiero.


María

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Juegos de niños

"Los amigos son como las gafas: te hacen parecer inteligente pero se rallan enseguida y no veas si cansan...
Afortunadamente a veces uno encuentra gafas que molan yo, tengo a Sophie
".

Entre las muchas chorradas que rozan la genialidad está es la más adecuada para hoy. Hoy, un día que nada tiene de especial, hoy me levantaré, desayunaré, cogeré el autobús, iré a clase, reiré, volveré... en fin, un día normal. Pero simulanéamente un día extraordinario para unas preciosas gafas, que forman parte de mi vida. Cuando las encontré, otro día normal hace años, supe que estaría con ellas siempre, porque es prácticamente imposible que me canse de ellas, pues, hace que los días normales sean más que increíbles, sean geniales...

P.D: Felicidades...

María.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿eres feliz?

La respuesta es fácil, ¿no? Vivimos en un mundo en el que ni nos planteamos la respuesta: SÍ, ¿verdad?, seguro que en tu interior ya habías afirmado... Mi necio amigo, me has mentido, bueno no, te has mentido; pero al fin y al cabo todos mienten.

Si me preguntas a mí, la respuesta también es fácil: NO, no soy feliz. La felicidad no existe -si no te extrañes tanto, que en tu interior ya lo sabías-, sólo tenemos instantes y momentos felices en nuestras vidas. Pero nunca, nunca, nunca... somos completamente felices, pero no te preocupes forma parte de nuestra naturaleza mentirosa e inconformista: nunca disfrutamos de las pequeñas cosas que nos hacen vivir unos segundos pensando que la GRAN MENTIROSA SOY YO.
María

Se vende

"Vendo mi alma al mejor postor"


María.